Microrrelatos II: Cosas que te pueden pasar en la montaña, o historias sobre dientes de león.-
El otro.
Dos dientes de león vuelan entre las rocas y el arroyo, y yo miro sus vuelos. Las correntadas los mueven, planean ligeros. En eso, sus vuelos se juntan, las trayectorias chocan, hay encuentro. Descanso la vista, por algún motivo me reconforta esa imagen. Segundos después, comienzan a dibujar cada uno un camino, sus pelos pierden contacto, y sin embargo, sus trayectorias ya han sido alteradas para siempre.
El espejo.
Dos dientes de león vuelan entre las rocas y el arroyo, pero esta vez son ellos los que me miran. Hago un esfuerzo por seguir sus caminos con la mirada, las correntadas los mueven, planean ligero. En eso, me llega un mensaje de ella: "yo también te quiero mucho", y yo sonrío. Vuelvo a los dientes de león, pero perdí a uno. ¿Habrán visto ellos nuestro encuentro?
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