Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2018

Audio para un amigo

Recién me acordé de vos, che ¿Cómo andás? Estaba viendo los camiones, los tractores frenados, el verde que va tomando el paisaje, el pasto, mucho pasto, medio amarillo por partes, y con yuyos, y algún resto de tren, cada tanto, por ahí. Me acordé de vos porque sé que te gustaría todo esto. Hace rato no salís de la ciudad, y estas cosas te llenan el tanque. Los cipreses, los álamos, algún caballito por ahí, comiendo pasto. Cuánto pasto que hay, no sabés. Tanto que todo el pasto parece un sólo pasto, tanto yuyo un sólo yuyo, y así. Veo todo esto, y no entiendo cómo fue que nos dimos cuenta de semejante cosa. Cómo pudimos ver que podíamos llevar un pedazo de tierra en las manos, y en la tierra un yuyo, y que siga creciendo y respirando, y tomando agua, y viviendo. O bueno, tal vez en una maceta, que es más práctico, pero el punto persiste, y en todo caso se acrecienta, porque ya ni siquiera necesitamos las manos para sostenerlo y llevarlo y dejarlo en nuestra tierra. Que igual, yo no ...