Afeitar
Eso que buscaba era el sinsentido.
La pieza que caotizaba de un modo hermoso todos los rompecabezas que dibujaba en su mente, y sobre los cuales sentía que no lograba jamás armar algo coherente, se acomodaban más acá o más allá de la razón después de un acto sin sentido.
Y de pronto se levantó, y se fue a afeitar. Lo curioso es que no tenía barba.
La pieza que caotizaba de un modo hermoso todos los rompecabezas que dibujaba en su mente, y sobre los cuales sentía que no lograba jamás armar algo coherente, se acomodaban más acá o más allá de la razón después de un acto sin sentido.
Y de pronto se levantó, y se fue a afeitar. Lo curioso es que no tenía barba.
Obvio que te levantastes y te fuiste a afeitar jaja, es más hasta creo que con una sonrisa, de las que se dicen picaras... me quede pensando si amagastes a escribir de nuevo después de afeitar...sigamos con el sinsentido
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